Las leyes de flexibilización laboral y relaciones de explotación en el sistema capitalista global.
Introducción.
El propósito fundamental de este trabajo es revelar que el modo de producción capitalista global, a través de sus reglamentaciones neoliberales, promueve relaciones de explotación y dominación al establecer distintas modalidades de relaciones laborales. La desigualdad de derechos a la que se someten las personas para poder producir sus medios materiales de existencia vulneran los derechos más esenciales del hombre y la mujer. En este sentido, utilizando la metodología propuesta por autores como Marx, Durkheim y Weber dentro del marco de las teorías sociológicas clásicas, demostraremos que el sistema social en que vivimos construye relaciones sociales de desigualdad entre los individuos a través de sus instituciones jurídicas y la organización del sistema laboral que éstas articulan.
Desde la década del 70, del pasado siglo, se han profundizado y expandido concepciones y condiciones de explotación que, lejos de democratizar e igualar las condiciones de existencia, profundizan mecanismos de explotación que nos remontan aggiornad@s, a los escenarios más rudimentarios del capitalismo. Así, las leyes neoliberales de flexibilización laboral se han legitimado dentro del contexto mundial a través de la legislación impuesta a través de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y otros organismos multilaterales.
Analizaremos dos casos paradigmáticos donde el capitalismo global y el pensamiento neoliberal demarcan concepciones ontológicas de la categoría trabajador, dando cuenta de estas prácticas de dominación. Abordaremos aquí la explotación de las personas, ya sea a través de la pauperización de las condiciones laborales a partir de las relaciones laborales establecidas por las leyes de flexibilización laboral y la categoría fiscal de monotributo, ya sea a través de las relaciones de esclavitud constituidas a través del tráfico de personas y de las redes de trata de seres humanos como mercancía.
Por un lado, la flexibilización laboral, en el marco del nuevo escenario de las relaciones sociales en el tercer mundo y, específicamente, la categorización fiscal de “monotributistas” en la Argentina, nos enfrenta a la clasificación que ubica a los trabajadores inestables en tanto comerciantes, promotores, cuentapropistas y sostenedores de su propia fuerza de trabajo, mediante un montaje jurídico y social puesto al servicio de la concepción del hombre y la mujer como “libres concurrentes en el mercado laboral”.
Por otro lado, allí donde la legislación regula a l@s trabajador@s como capitalistas desposeídos de capital, nos encontramos con la expansión mundial de uno de los negocios “más rentables” del actual sistema económico global, el tráfico y la trata de personas, la forma que cobra la nueva esclavitud en el mundo actual.